Psico-Terapéutica.com
Inicio arrow Artículos arrow Muertes violentas: familiares que afrontan esta dolorosa realidad  
sábado, 04 de septiembre de 2010
Destacamos
PDF Imprimir E-Mail

Muertes violentas: familiares que afrontan esta dolorosa realidad

 

Muertes violentas: familiares que afrontan esta dolorosa realid

Ante la gran cantidad de personas que mueren en accidentes de tránsito, asaltos, situaciones en general de delincuencia que terminan por quitarle la vida a alguno o algunos, es importante plantearnos...

 

 

 

 

....preguntas respecto al porvenir de quienes lo sobreviven.

 

Hay duelos que son un poco más llevaderos en tanto sabemos con anticipación que un familiar o ser querido presenta una enfermedad que de alguna forma nos va preparando para una despedida. Sin embargo cuando una persona está saludable, trabajando, activa, en general no esperamos que vaya a suceder algo fortuito que de la noche a la mañana nos confronte con su ausencia.


Estar repasando mentalmente lo que serían los últimos momentos de vida de la persona ausente, llega a convertirse en un martirio que
no resuelve nuestro dolor ni las preguntas que nos planteamos.


El marcar lo acontecido como justo o injusto tampoco nos va a ayudar. Sabemos que es inadecuado que alguien conduzca en estado de ebriedad, si esto conlleva a que termine haciendo daño a otros, es algo totalmente reprochable.

Pero ¿Cómo devolver el tiempo y cambiar lo que ya sucedió? El odio, el rencor, sentimientos que reflejan nuestro reclamo hacia quien participó en el hecho que ocasionó una muerte, termina desgastando y haciendo muchísimo daño. Ya que por más que descarguemos nuestra ira en el otro, la muerte no se resolverá.

Llegar a este punto puede requerir mucho tiempo, mucho esfuerzo e indudablemente pasar muchos días de dolor.


Otro elemento a rescatar es la fuerte sensación de impunidad e impotencia que aflore como reacción a la vivencia.

Esto puede llevar a que queramos que a la persona involucrada le suceda algo peor o igual a lo que sufrió nuestro ser querido. Sin embargo la ley implica parámetros que no necesariamente nos dejarán satisfechos si es esto lo que queremos.

En muchos casos la sola culpa, el peso de conciencia o incluso el reclamo social, se vuelve una fuerte carga para quien se equivocó y con su error afectó vidas ajenas.

Hay que darse tiempo para sobrellevar algunas situaciones de la vida para las que no estábamos preparados y que irrumpen con mucho dolor.

Darse tiempo significa poder hablar,
poder contar con información hasta donde sea necesaria, sin excesos. Es muy importante evitar el manejo del dolor en silencio, a solas. No hay nada que elimine el sufrimiento mágicamente.

El primer paso será conciliarse con que el dolor está presente y tendremos que vivir con él. Con la perspectiva de que vaya apaciguándose poco a poco.


Cuando se necesita apoyo profesional, no sienta que es más débil que otros por requerirlo, puede ser más bien señal de valentía buscar más herramientas para lograr salir adelante y seguir con nuestra vida.

 

 

Lic. Marielos Hernández Navarro

Psicóloga


Recomienda este Artículo a tus amigos...

 
< Anterior   Siguiente >
Webdesign by Webmedie.dk Webdesign by Webmedie.dk