Psico-Terapéutica.com
Inicio arrow Artículos arrow El dolor de afrontar un duelo durante Navidad  
lunes, 06 de febrero de 2012
Destacamos
PDF Imprimir E-Mail

El dolor de afrontar un duelo durante Navidad

 

Aún cuando para la mayoría la Navidad representa un tiempo de celebración y alegría, tenemos en nuestro país una gran cantidad de personas que, lejos de estar felices, pasan por una de las circunstancias más dolorosas y tristes...

 

 

 

 

....de su vida: el fallecimiento de un ser querido.

 

Duelos tan difíciles como los que viven las personas que han perdido a su conjuge, hijos, abuelos o amigos en situaciones delictivas donde la muerte imprevista no deja de repetir esa sensación de inseguridad y temor, a la par de lo injusto que nos parece que alguien saludable y buena persona pudiera terminar sus días así.

Por otro lado, las muertes avisadas, donde una enfermedad nos daba ya información adelantada de que tendríamos que enfrentar tarde o temprano la despedida; si bien es cierto nos preparan un poco, tampoco implica que duela menos.

La diferencia sustancial está en la carga que tiene lo sorpresivo sobre lo ya informado.


Aún cuando haya que encontrar fuerzas para pasar la Navidad, es importante evitar los excesos en cuanto a caer en evitar a toda costa lo que se asocie con esta época o caso contrario hacer como si no hubiera pasado nada.


Tal vez aquí podamos encontrar un punto intermedio donde, sin sentirnos en la obligación de celebrar, apuntemos al efecto positivo que tiene el acompañamiento.


Pensar en hacer una reunión familiar cuando se piense que la fecha traerá mucho más dolor, podría tener el efecto de hablar sobre lo que sentimos, comer juntos mientras nos cuidamos mutuamente, compartir nuestros sentimientos sin sentir ninguna obligación de tener que sufrir a solas.


Detalles hacen la diferencia cuando buscamos estar mejor. Si no es el momento de poner adornos, luces, dar regalos, no nos sintamos mal por eso. Tiene toda la lógica que ante una pérdida no haya ganas de celebrar. Pero por otro lado, no caigamos en hacer leña del árbol caído.


Amigos, familiares, grupos religiosos, grupos de ayuda psicoterapéuticos, entre otros, pueden ser un factor constructivo en un proceso de duelo, en tanto se respete el dolor ajeno y no se le presione a nadie a resolver en momentos donde lo que puede necesitar es simplemente llorar y ser comprendido.


A veces hace la diferencia que nos den un abrazo, que nos escuchen sin juzgarnos, en síntesis que los demás busquen apoyarnos sin caer en posiciones lastimeras ni castigadoras.


Cada uno lleva las penas a su propio ritmo y forma.

Sin embargo en fechas que se hacen más difícil la soledad y la alegría ajena, es importante buscar la manera de cuidarse a sí mismo. Por eso la compañía, el apoyo y la comprensión de otros en estas fechas, pueden significar la diferencia entre apoyar nuestro bienestar o no.

 

Lic. Marielos Hernández Navarro

Psicóloga

 

 

Recomienda este Artículo a tus amigos...

 
< Anterior   Siguiente >
Webdesign by Webmedie.dk Webdesign by Webmedie.dk