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Marihuana y adicciones
La marihuana ha sido considerada por mucho tiempo como una droga benigna debido a la gran cantidad de aplicaciones médicas de esta hierba, pero siempre ha tenido un... ... alto riesgo si no se toman previsiones sobre su uso en niños y adolescentes e incluso por el hecho de que muchos adultos también hayan iniciado una escalada de uso de drogas, empezando por marihuana y siguiendo con drogas tan fuertes como el crack, cocaína, ácido, entre otras. Algunos indicadores que nos hablan de que una persona está utilizando marihuana son: mayor apetito, actitud de estar siendo vigilado o perseguido, cambios en el humor, ansiedad, ojos enrojecidos y vidriosos, color amarillento en los dedos, necesidad constante y compulsiva de dinero, entre otros. Estos indicadores pueden ser señales tempraneras de que algo está pasando y que debemos intervenir para detectar oportunamente y tratar el problema. No funciona confrontar y culpabilizar a la persona que consume marihuana o alguna otra droga. En general será de mayor utilidad apuntar a nuestra preocupación por lo que vemos como un problema, aún cuando no tengamos claridad respecto a lo que esté pasando. Evite irrumpir en la habitación de la persona y registrar sus cosas, esto solo detonará agresividad y malestar. Si es un hijo adolescente quien usted presume que está consumiendo drogas, tenga en cuenta que no podrá ponerle límites de la noche a la mañana si antes no lo hizo. Tampoco puede obligarlo a hacer lo que uste piensa es lo mejor. La mejor alternativa será negociar y buscar formas armoniosas de ir incluyéndolo en actividades y conversaciones que puedan ser de provecho. Cuando una persona utiliza de forma periódica la marihuana, puede presentar problemas en la memoria y el aprendizaje, percibir la realidad de forma distorsionada, ataques de pánico, ansiedad y dificultades para resolver problemas. En algunos casos se presenta insomnio recurrente. Así que como podemos ver, esta droga no sólo no es es tan benigna sino que daña severamente a quien la consume. Otro elemento a tener en cuenta es que generalmente el uso de la marihuana nos acerca con ambientes en los que el consumo de otras drogas es lo normal. La curiosidad puede llevar a que se utilicen nuevas drogas o a tener conductas inapropiadas que nos pongan en riesgo. Inestabilidad de pareja, reclamos familiares, dificultades para cumplir con el trabajo o el estudio también pueden ser secuelas del uso de marihuana. Lo que escuchamos es “Esto no me hace daño, pues yo tengo el control. Incluso a veces ni la uso…” Nada más peligroso que subestimar el peso que una droga puede tener sobre nuestra vida. Si este es su problema o el de una persona querida para usted, es el momento de hacer algo al respecto. Opciones a nivel de psicoterapia han resultado en una buena forma de resolver las adicciones. Existen alternativas tanto privadas como estatales, elija la que mejor considere, pero haga algo activo por resolver su problema.
Lic. Marielos Hernández Navarro Psicóloga |
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