|
Navidad extrañando a seres queridos… Navidad extrañando a seres queridos… Circunstancias tan variadas como el haber venido a este país a buscar opciones laborales, cargando la dificultad no sólo de adaptarse a una nueva cultura sino lidiando con el dolor de la distancia allí donde más se...
....extraña a la familia. Como es el caso de gran cantidad de nicaragüenses, colombianos, argentinos, entre otros, vivencian con cierta melancolía estas fechas.
Sin embargo hay otras formas de distancia que duelen aún más y que se vuelven más difíciles de soportar. Me refiero a divorcios, separaciones e incluso duelos por fallecimiento de seres queridos. La Navidad tiende a rememorar tiempos buenos, cercanía, compañía, en general aspectos que disfrutamos mucho y asociamos con regalos, comidas especiales y un ambiente festivo. Vivir nuevamente estas fechas festivas nos puede dejar una sensación de vacío, de tristeza respecto a comparar lo que estamos viviendo ahora respecto a lo que vivimos antes, cuando nos sentíamos felices.
Es importante apuntar a que esta sensación no se vea agudizada por malas decisiones que tomemos. Si nuestro ser querido no está ya más con nosotros, tendremos que aprender de una u otra forma a encontrarle sentido a la vida y a lo que estamos haciendo sin esa persona. Esto implica una buena dosis de autocuidado, evitando situaciones de extrema soledad y dolorosos silencios sobre nuestros recuerdos y añoranzas. El dolor de la ausencia es algo que debe procesarse poco a poco y que tiende a ser más difícil de soportar en ciertas fechas que nos remueve mayor dolor aún. Navidades, cumpleaños, festividades o días que marcaron nuestra historia y que ahora son distintos, se pueden convertir en una carga pesada de sostener. Puede que nuestra realidad no nos permita festejar, pero al menos podríamos apuntar a estar acompañados y sostenidos por los demás que nos comprendan y fortalezcan en la situación de sufrimiento que podemos estar pasando. Al final de cuentas siempre será una elección si queremos buscar posibilidades de estar mejor o si por el contrario damos una y mil vueltas en recuerdos y situaciones que nos hacen daño. Revisemos nuestras decisiones y analicemos despaciosamente si lo que estamos haciendo nos ayuda a seguir adelante, a buscar posibilidades de manejar nuestro dolor. O si al contrario estamos haciendo todo lo necesario para profundizar y hacer más presente el dolor. Puede ser que esté pasando un periodo muy difícil, pero más lo será sino apunta a crear opciones que le ayuden a salir adelante. El acompañamiento psicológico, con una escucha distinta, puede ayudarle a manejar mejor su problemática.
En muchos casos es una opción esclarecedora que implica una franca mejoría.
Lic. Marielos Hernández Navarro Psicóloga Recomienda este Artículo a tus amigos... |